Nunca voy a entender por qué estamos condenados a vivir en este mundo. Es como la canción "Good Morning Kids" de Ellegarden: "You'd come to know as you grow up
This world is full of shit". Cada día que pasa te dan más ganas de terminar con todo esto. Al final, por cada cosa buena que te pasa acabás pagando el precio miles de veces más caro. ¿Y eso es la equivalencia de intercambio, la ley que rige al mundo? Porque yo aún creo en ese principio. "Para obtener algo, debes dar algo del mismo valor". Pero... ¿y si, en ocasiones, el precio que pagamos es más de lo que conseguimos? Hay cosas que parecen insignificantes a simple vista, pero en el corazón del que las padece significan mucho más que toda la felicidad que pueda rodear al resto de su existencia. Esas cosas vienen cuando menos lo esperamos y nos quitan, poco a poco, todo aquello que logramos construir.
Siempre pedí mucho, tal vez. Sin embargo, cuando sólo pedí un poco, las circunstancias se encargaron de quitármelo lenta y dolorosamente y, junto con ello, de arrastrar todo lo bueno que lo rodeaba. Por un corto lapso, creí ser feliz. Muchas veces había pensado que estaba condenada a la infelicidad, pero en esos momentos pensé que esos días se acababan, que comenzaba una nueva etapa. Pero, en seguida, llegó algo que fue más fuerte que todo aquello y logró hacer añicos mi supuesta felicidad que todavía venía gestándose. Comprendo que a todo el mundo le pasa, pero... ¿tenía que ser justo en ese momento? ¿Justo cuando empezaba a creer que las cosas podían empezar a ir bien? Poco a poco, las cosas cotidianas (y las no tan cotidianas) que me hacían feliz comenzaron a perder esa cualidad. De vez en cuando surgen esperanzas, pero cuando miro bien me doy cuenta de que son sólo engaños, que mientras más me interno en este bosque más repugnante se vuelve.
Así es el mundo en el que vivimos. Así es la vida de todos los días. Y lo más lamentable es que, mientras nosotros sufrimos, nos siguen millones que han sufrido miles de veces más. Y mientras tanto, todo el odio y la impotencia por ello se suma a lo que nos pasa directamente a nosotros. Sufrimiento propio + sufrimiento ajeno = vida (sí, aquí demostramos cómo la matemática también rige al mundo...).
Es como dice la canción:
Good morning kids
How do you feel to have been slid out to this world
I wish it was not so bad
But I think no way you feel that way
You'd come to know as you grow up
This world is full of shit
So I wish you don't grow up
And I wish you don't get hurt
And I wish you don't notice that the world is shit
And I wish you don't be sad
But I'm not so afraid 'cause you won't be like me
Good morning kids
How does it feel to have been kicked out to this world
I wish you liked the morning sun
That is one of the most beautiful things
You'd come to know as you grow up
This world is full of shit
So I wish you don't grow up
And I wish you don't get hurt
And I wish you don't notice that the world is shit
And I wish you don't be sad
But I'm not so afraid 'cause you won't be like me
lunes, 4 de diciembre de 2006
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
1 comentario:
Muchas gracias por la visita y el comentario! Un saludo.
Publicar un comentario